El pasado puente tuve la oportunidad de visitar Cascais, en la zona de Sintra. La verdad es que íbamos de nuevas, en todos los sentidos, y la impresión que me dejó es más que buena. La escuela está casi en pleno pueblo, dándole la cara al mar, y es que a mi eso de escalar con las olas por detrás siempre me atrajo mucho. No se, me recuerda a cierto pais de norte... Es muy curioso que los portugueses, siendo como son, hayan escrito a pintura negra sobre blanca los nombres y grados de las vias a pie de las mismas. Te ahorra muchos dolores, la verdad, pero no deja volar la imaginación.
Visistamos Sintra y una fugaz escapada a Casal dos Pianos a fisurear un poco, pero el viento era demasiado fuerte y fue un visto y no visto. Eso si, la vida alli va a otro ritmo...
En fin, roca buena, diversión y lugares que no conociamos en la mejor compañia. He vuelto más sabio, más viejo, más alto (no caerá esa breva) y más feliz.
Sed buenos!


















