Esto sentado en una roca, atándome los pies de gato. El sol apenas calienta, aunque lo suficiente pra estar en el punto perfecto. La adrenalina fluye por mi cuerpo disipando cualquier duda. Solo tengo un pegue. El contacto con la roca es agradable, casi vicioso. Y mis manos van entrando en los cantos. Después de la tercera chapa todo cambia. Estoy en el paso clave. Siento mis músculos tensarse. Segundo paso... A mi espalda Manu me grita algo. Se que hay que tirar y de repente me encuentro encajando una rodilla para dejar que mis manos reciban la tan ansiada sangre. ¿Cuántos metros me quedan? No importa, otro techo más y estoy fuera... Escucho gritos de ánimo, o creo escuchar. Dos, tres chapajes más y ya estoy en la cadena.
Es el segundo en dos meses y mi corazón palpita a un ritmo endiablado, a trienta metros sobre el suelo y con otro de mis proyectos terminado. Gracias a Manu y Chini que estaban alli, y a los que no estabais también.
Hasta la próxima
(Fotos de Manu Prats)



Chaval!!!! mmmmmmmmenuda fiera no?
ResponderBorrarVenga ese octavo coño!